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Sofás cama y muebles transformables: La opinión de nuestro experto
Qué mirar antes de comprar un mueble que se transforma
"Llevo toda la vida entre sofás cama. Mi familia empezó en este oficio en 1934 y la pregunta que más escucho en la tienda sigue siendo la misma: '¿esto se puede usar todos los días?'. Con un buen mueble, sí. Con uno malo, no aguanta ni un invierno de visitas.
Antes que la tela o el color, miro el mecanismo. Un sofá cama tiene que abrirse sin pelearse con él, y una cama abatible debe subir y bajar casi sola; si al levantarla nota que pesa, el sistema de compensación está mal hecho o mal regulado. Después, el colchón. Desconfíe de los colchones finos que vienen 'de serie' para salir del paso: en nuestros muebles abatibles caben colchones normales de 20 o 22 cm, los mismos que usaría en una cama fija. Con un sillón relax o un dormitorio juvenil pasa igual: lo que no se ve, ya sean los motores, los herrajes o el grosor del tablero, es lo que decide cuántos años le va a durar.
Mi consejo es que venga a probarlos. Ábralo usted mismo, siéntese con el sofá cerrado y túmbese con él abierto; es la única manera de saber si le va a funcionar en casa. Y traiga las medidas de la habitación, pero también las de la puerta, el pasillo y el ascensor, que más de una vez el mueble ideal no ha pasado del rellano. Nosotros le ayudamos a elegir y nos ocupamos de la instalación de los muebles abatibles, que es donde de verdad se juega la seguridad."
"Llevo toda la vida entre sofás cama. Mi familia empezó en este oficio en 1934 y la pregunta que más escucho en la tienda sigue siendo la misma: '¿esto se puede usar todos los días?'. Con un buen mueble, sí. Con uno malo, no aguanta ni un invierno de visitas.
Antes que la tela o el color, miro el mecanismo. Un sofá cama tiene que abrirse sin pelearse con él, y una cama abatible debe subir y bajar casi sola; si al levantarla nota que pesa, el sistema de compensación está mal hecho o mal regulado. Después, el colchón. Desconfíe de los colchones finos que vienen 'de serie' para salir del paso: en nuestros muebles abatibles caben colchones normales de 20 o 22 cm, los mismos que usaría en una cama fija. Con un sillón relax o un dormitorio juvenil pasa igual: lo que no se ve, ya sean los motores, los herrajes o el grosor del tablero, es lo que decide cuántos años le va a durar.
Mi consejo es que venga a probarlos. Ábralo usted mismo, siéntese con el sofá cerrado y túmbese con él abierto; es la única manera de saber si le va a funcionar en casa. Y traiga las medidas de la habitación, pero también las de la puerta, el pasillo y el ascensor, que más de una vez el mueble ideal no ha pasado del rellano. Nosotros le ayudamos a elegir y nos ocupamos de la instalación de los muebles abatibles, que es donde de verdad se juega la seguridad."
Francisco Cruces
CEO Sofás Camas Cruces











































